La cirugía más segura: Entrevista al Dr García de Sola en el revista Ronda-IBERIA
En el último número de la revista Ronda, que edita IBERIA, aparece una entrevista realizada al Doctor García de Sola.
Reproducimos su contenido en este artículo:
La Neurocirugía ha cambiado de una forma extraordinaria en estos últimos 10 años gracias a los grandes avances tecnológicos. Son muchos los factores, como las Resonancias Magnéticas (RM), los que actualmente permiten alcanzar un diagnós- tico más preciso para poder llevar a cabo estudios preoperatorios más completos. Ejemplo de esta sofisticación es la RM Funcional, que llega a mostrar las zonas cerebrales que controlan el movimiento, la audición o la visión, así como las áreas del lenguaje. Esto se complementa con técnicas como la Tractografía, que se obtiene con el Neuronavegador en quirófano, una especie de GPS en tres dimensiones.
“La intervención quirúrgica se diseña antes, ya no se actúa quirúrgicamente adaptándose en cada momento a lo que se encuentre”, afirma el doctor Rafael García de Sola, catedrático de Neurocirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, jefe de Servicio del hospital de La Princesa de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Neurocirugía Funcional que realiza su actividad privada en el hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid, centro dotado de los últimos avances tecnológicos.
El doctor García de Sola comenta que en la actualidad este centro cuenta con una Estación de Trabajo, en conexión con dicho Neuronavegador 3D, para visualizar y superponer imágenes de TAC, Angiogra- fía, RM o Tractografía, todo ello también en 3-D, de manera que el cirujano, antes de operar, tenga en su mente la lesión a intervenir y la zona cerebral por donde ha de trabajar. Todo ello se conjunta con el control neurofisiológico. En este sentido, las nuevas técnicas de monitorización neurofisiológica permiten un control intraoperatorio de la mayor parte de las funciones cerebrales como sensibilidad, movimiento, visión, audición e incluso zonas importantes del lenguaje, a pesar de estar el paciente anestesiado. Solo en casos excepcionales, en que haya que actuar sobre la zona de percepción del lenguaje, se realiza la intervención quirúrgica con el paciente despierto y en continuo contacto con un neuropsicólogo.
También hay que hacer mención especial al microscopio neuroquirúrgico, con sistemas de fluorescencia, que permiten ver la captación tumoral de la sustancia que se administra al paciente y diferenciarla del tejido cerebral, que no se hace fluorescente. De manera que se puede realizar una extirpación muy radical de la tumoración.
Para el tratamiento altamente complejo de problemas muy graves como la epilepsia, los trastornos de movimiento (el más frecuente es la Enfermedad de Parkinson), el especialista cuenta con nuevas técnicas de Neurocirugía Funcional. En el caso del tra- tamiento del dolor o de algunos trastornos psicóticos (Psicocirugía), se está utilizando la estimulación cerebral de determinados núcleos cerebrales, en lugar de efectuar una lesión, como se hacía hasta ahora.
En la Cirugía de Columna, hay mesas quirúrgicas especialmente diseñadas, reali- zadas en fibra de carbono de forma que, al ser radiotransparente, se puede realizar TAC intraoperatorio, también en conjunción con un Neuronavegador 3D. Esto permite una seguridad prácticamente del 100 por ciento de implantar, por ejemplo, tornillos pediculares en las vértebras sin producir lesiones neurológicas.
El resultado de todo esto es que la Neurocirugía se ha convertido probablemente en la cirugía más segura. La mortalidad quirúrgica y los porcentajes de déficits graves neurológicos postoperatorios son muy bajos. Están acercándose o ya están por debajo del 1 por ciento.
Es llamativo también cómo, cada vez más, la Neurocirugía interviene a pacientes prácticamente asintomáticos. Porque, dados los avances diagnósticos, se les encuentra de forma incluso fortuita, lesiones potencialmente peligrosas,
como pequeños tumores, malformaciones vasculares, aneurismas…









Es posible operar el área de producción de lenguaje, afectada después de un ictus??. Mi amigo comprende todo, pero no puede hablar, leer ni escribir.