Ictus hemorrágico, menos frecuente, pero más destructivo


Ictus hemorrágico, menos frecuente, pero más destructivo

Psicocirugía

El ictus es un accidente cerebro vascular en el cual se interrumpe de forma súbita el aporte de sangre a una parte del cerebro, bien por un estrechamiento, bien por la rotura de un vaso cerebral. Esto provoca la muerte de las neuronas afectadas y la afectación es mayor cuanto mayor es el tiempo que transcurre hasta recibir la atención adecuada. Cada día se producen en España 342 nuevos ictus, de los cuales, casi una tercera parte son hemorrágicos ¿qué pronóstico tienen estos pacientes?

El ictus hemorrágico se produce cuando una arteria cerebral se rompe y la sangre se introduce en el tejido cerebral que tiene más cercano y allí ejerce presión sobre él, produciendo un una lesión o daño cerebral. Según su localización, los ictus hemorrágicos pueden fundamentalmente de dos tipos:

  • Cerebral, en el que la sangre se queda en el parénquima cerebral. El vaso que se rompe es de mediano o pequeño tamaño
  • Subaracnoideo, en el que la sangre se localiza fuera del cerebro, en el espacio que ocupa el líquido cefalorraquideo que envuelve el cerebro, el espacio subaracnoideo. El vaso que se rompe es de gran tamaño (arterias carótida o vertebral o sus ramas principales.

¿Cuál es la importancia del ictus hemorrágico?

El ictus hemorrágico es, menos frecuente que el ictus isquémico, pero mucho más destructivo y tiene una mayor mortalidad. Mientras que en el ictus isquémico la mortalidad se sitúa entre el 10 y el 15% , en el hemorrágico asciende a entre el 30 y el 40%.

En líneas generales, se calcula que entre el 25 y el 30% de todos los ictus son hemorrágicos.

En los últimos años, a los factores de riesgo clásicos, como son la hipertensión, la obesidad, el tabaco, la diabetes… se ha añadido uno nuevo, puesto que ha aumentado la población mayor de edad o con enfermedades crónicas. Cada vez son más las personas que se tratan con anticoagulantes y antiagregantes. Los pacientes que siguen un tratamiento anticoagulante y/o antiagregante pueden tener más riesgo de ictus hemorrágico. E En el caso de que estas personas sufran un ictus hemorrágico, hay que prestarles especialatención cuando entren en quirófano, puesto que el riesgo de hemorragia es mayor por la antiagregración y la anticoagulación.

Por este motivo, la intervención del neurocirujano es importante en el manejo de las personas que han sufrido un ictus hemorrágico. Se estima que el neurocirujano tiene que intervenir en el 30% de los ictus, teniendo en cuenta los hemorrágicos y las complicaciones de algunos isquémicos.

Aunque no hay evidencia científica constatada, todo apunta a que en los ictus hemorrágicos funcione la misma máxima que en los isquémicos, que el tiempo es cerebro. Cuanto antes se intervengan, se producirán un menor número de secuelas y se podrá reducir su gravedad.

De esta forma, es necesario que en el Código Ictus se tenga en cuenta la participación activa desde el ingreso hospitalario de los Servicios de Neurocirugía, porque la intervención temprana de un neurocirujano formado en este area , como primer responsable del proceso, colaborando en equipo con Neurología y Neurorradiología, favorecerá la planificación de una actuación quirúrgica rápida y eficaz, que haga que las hemorragias no sean tan destructivas y por tanto las complicaciones pueden ser menores.

Rafael García de Sola
Director de la Unidad de Neurocirugía RGS

1 Comentario

  1. Personas como usted son lo oque nos hace creer en el ser humano,gracias por estar hay.
    Ojala no faltase usted nunca……un familiar de un paciente suyo.

    Matilde Millan.

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