Hidrocefalia comunicante


HIDROCEFALIA EN EL ADULTO Y PERSONAS DE EDAD AVANZADA

CONCEPTOS

Hidrocefalia es el término médico que indica el hecho de que aumente el agua (líquido cefalorraquídeo) dentro del cráneo.

Este aumento se produce dentro de unas cavidades, ventrículos cerebrales, que están en el centro de los hemisferios cerebrales y del tronco cerebral, que es el lugar donde se produce la mayor parte del líquido cefalorraquídeo (LCR).

INTRODUCCIÓN

Las hidrocefalias se han clasificado de múltiples formas. Atendiendo a su causa o etiología, se las clasifica en congénitas o adquiridas. De acuerdo con su fisiopatología o mecanismo de producción, se distinguen hidrocefalias hipersecretoras (exceso de producción de LCR), obstructivas (por existencia de un bloqueo en el paso del LCR de un ventrículo cerebral a otro) y arreabsortivas (en las que hay una disminución de la capacidad de reabsorción y salida del LCR de la cavidad craneal). Otro dato importante a tener en cuenta en las clasificaciones es la edad, distinguiéndose hidrocefalias que suelen aparecer en los niños e hidrocefalias más frecuentes en la edad adulta. También existe una clasificación de acuerdo a la situación de presión que se genera: hipertensivas, normotensivas y de baja presión.

Un célebre neurocirujano (W. Dandy) describió en los años 40 un método de estudio en las hidrocefalias. Consistía en colocar un catéter en un ventrículo cerebral e inyectar un colorante. Al mismo tiempo se le hacía una punción lumbar y se obtenía LCR. Si el LCR aparecía teñido por el colorante, indicaba que en la hidrocefalia no había obstrucción alguna en el sistema ventricular-espacio subaracnoideo; se trataba entonces de una hidrocefalia comunicante. Cuando no aparecía el colorante en el LCR, se denominaba hidrocefalia no comunicante e indicaba algún tipo de obstrucción en el sistema ventricular o en su comunicación con el espacio subaracnoideo.

En esta lección nos vamos a centrar en un tipo cada vez más frecuente de hidrocefalia, que se presenta en la edad adulta o en la vejez y que cursa, por lo general, con una PIC normal. Fue descrita por primera vez por ADAMS y HAKIM en 1964-1965. La causa de estas hidrocefalias está en un desajuste entre la formación y la reabsorción del LCR, por dificultad en esta última, que ocasiona un acumulo de LCR en el espacio ventricular. Sería, por tanto, una hidrocefalia arreabsortiva, comunicante, normotensiva y del adulto, siguiendo los diferentes tipos de clasificación. En adelantes las denominaremos HICA (Hidrocefalias Comunicantes Arreabsortivas)

Pero en edades avanzadas se puede dar otro tipo de hidrocefalias, que son ex vacuo: el componente principal es una atrofia cerebral primaria, por lo que el acúmulo aparente de LCR es pasivo. Se debe a que el volumen intracraneal que no está ocupando el cerebro, al atrofiarse paulatinamente, debe rellenarse con LCR, puesto que el cráneo, como continente, no puede disminuir su volumen. Son también comunicantes, de acuerdo con el concepto dado por DANDY. En adelante las denominaremos HIEV (Hidrocefalias Ex Vacuo). Como veremos después, hay que hacer en muchas ocasiones un diagnóstico diferencial entre ambos tipos de hidrocefalia, HICA e HIEV. La clínica e incluso la imagen, pueden ser las mismas. Pero, mientras que las alteraciones clínicas producidas por la HICA son reversibles tras la colocación de una derivación ventrículo peritoneal, la HIEV no tiene cura.

ETIOPATOGENIA

Los mecanismos de puesta en marcha de la hidrocefalia y su mantenimiento están aún en discusión. A continuación se exponen algunos conceptos que por su simplicidad tienen la ventaja de ser didácticos y la desventaja de no ser totalmente exactos.

Se pueden distinguir tres estadíos:

A.- Puesta en marcha.- Tras una meningitis, hemorragia subaracnoidea o cualquier otro proceso que afecte la salida de LCR, desde el espacio subaracnoideo a los senos venosos durales, se provoca un aumento del LCR Este bloqueo parcial de los canales de reabsorción del LCR, transmitida por vía retrógrada al espacio intra-ventricular, es el que produce el aumento del tamaño de los ventrículos cerebrales.

Esta fase probablemente precise una situación de PIC elevada, que fracasa en su intento de forzar los sistemas de reabsorción de LCR, que son presión-dependiente, como vimos en el capítulo de Hipertensión Intracraneal.

B.- Mantenimiento.- A nivel ventricular se producen varios fenómenos.

El incremento de la presión intracraneal (PIC), por la Ley de LAPLACE (la Tensión que soporta la pared de un recipiente es proporcional a la Presión del líquido contenido y al Radio: T = P x R), aumenta la tensión de la pared ependimaria que recubre la cavidad ventricular.

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Fig. 1.- Gráfica de Presión Intracraneal (PIC)

Se producen microrroturas de ésta pared, favoreciéndose la reabsorción del LCR a través del epéndima. Esto produce aumento de agua o edema en el espacio periventricular. Este edema periependimario se va a situar sobre todo a nivel frontal y va a dificultar el funcionamiento normal de las estructuras involucradas en procesos intelectivos o automáticos, cuya lesión explica la aparición de la triada clásica de síntomas en esta enfermedad.

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Fig. 2.- TAC craneal donde se observa edema transependimario

Si se compensa por esta vía anómala la reabsorción de LCR, la PIC desciende pero la tensión a nivel de la pared ventricular se mantiene, dado que se ha producido un aumento del radio ventricular.

C.- Progreso.- El aumento del radio del ventrículo cerebral puede aumentar la tensión de la pared de igual o mayor forma que si el aumento de tensión fuera por aumento de la PIC. A esto se añade el hecho de que el edema transependimario hace que la pared ventricular sea más débil, siendo necesaria menor presión para distenderla.

Aparece además otro factor: el acercamiento del manto cerebral a la cara interna del cráneo, dificultando la circulación de LCR por disminución del espesor del espacio subaracnoideo.

El proceso se hace pues lentamente progresivo e irreversible, con tendencia al incremento gradual del tamaño ventricular y lesión concomitante de las estructuras periventriculares, por su estiramiento. La única solución, por tanto es la derivación quirúrgica del LCR.

 

CLINICA

La triada clásica de demencia, alteraciones de la marcha e incontinencia de esfínteres, presenta una serie de características que vale la pena destacar:

1.- Antecedentes de meningitis, hemorragia subaracnoidea (HSA), traumatismo craneoencefálico (TCE), hematoma subdural (HSD) o intervenciones quirúrgicas, incluso años antes del establecimiento del cuadro clínico.

Aunque hay un grupo de etiología desconocida, en el que se aduce una esclerosis de los puntos de reabsorción del LCR.

La existencia de un claro antecedente es de buen pronóstico en cuanto al resultado quirúrgico.

2.- La instauración es insidiosa y lentamente progresiva.

3.- Fluctuación en la intensidad de los síntomas.

Los tres síntomas presentan algunas características especiales, relacionados también con su capacidad de revertir tras el tratamiento quirúrgico:

1.- La alteración en la marcha se denomina también apraxia de la marcha, consistente en caminar a pequeños pasos, con mínimos movimientos de los pies, como si estuvieran imantados al suelo.

Esta alteración es la inicial en el cuadro clínico y la que más fácilmente revierte tras la colocación de la derivación de LCR.

2.- La demencia, sin embargo, responde algo peor al tratamiento quirúrgico, dependiendo de la edad, tiempo de evolución de la HICA y posible coexistencia de atrofia cortical.

3.- Igual sucede con la incontinencia de esfínteres, síntoma tardío en la evolución de la hidrocefalia, que completa la triada y que indica un peor pronóstico.

En cuanto a la edad, este proceso se presenta más frecuentemente a partir de los 50 años y aumenta su incidencia alrededor de los 70 años, aunque no se puede descartar en otras edades, incluso en niños. La diferencia fundamental es que, por lo general, en edades más tempranas la etiología del cuadro (meningitis, HSA o TCE) está siempre presente.

Como regla general, lo más frecuente es encontrarnos ante una persona de edad avanzada que, de forma progresiva, va presentando alteraciones de carácter, pérdida de memoria, menor capacidad intelectual, a la vez que tiene una marcha progresivamente más dificultosa. Este cuadro es fluctuante en el tiempo, de manera que el paciente, de forma espontánea, tiene días en que está mucho mejor y otros en que empeora claramente. Lo primero que se piensa es que estamos ante el inicio de un cuadro de demencia senil tipo Alzheimer.

DIAGNOSTICO

Ante esta situación, se ha de realizar al menos una TAC cerebral y, mejor, una RM. Con esto se descartan otras patologías que pueden producir la misma triada, como es el tumor cerebral frontal o el hematoma subdural crónico.

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Fig. 3.- RM corte coronal. Se observa aumento de líquido dentro de los ventrículos

Tras los estudios con neuroimagen, que descartan los anteriores procesos, se plantea el diagnóstico diferencial de la HICA con la hidrocefalia ex vacuo (HIEV), como ya hemos referido anteriormente.

Pero, aún más, hay que tener en cuenta que HICA e HIEV pueden coexistir en un mismo paciente. De manera que va a ser difícil reconocer qué grado de demencia irreversible puede tener un paciente con HICA y qué grado de HICA (en el sentido de proceso activo de aumento de radio ventricular, tras la atrofia cerebral y aumento progresivo de la tensión en la pared ependimaria) pueda tener una HIEV. Esto se debe a que hay que tener en cuenta que hay HICAs con componente de atrofia (demencia no reversible?) y HIEVs que podrían tener un componente de dilatación ventricular lesivo.

En este último sentido aboga el hecho clínico de reversibilidad temporal de los síntomas (no superior a 6 meses) tras la colocación de la derivación de LCR en pacientes con demencia senil e hidrocefalia. O mejoría clínica transitoria tras evacuación de LCR mediante punción lumbar, que después no se corresponde con mejoría estable y duradera tras el tratamiento quirúrgico.

Por estas razones, el tratamiento quirúrgico no debe estar basado sólo en pruebas de neuroimagen y tests clínicos sencillos como el referido de evacuación de LCR mediante punción lumbar. Aparte de que este último, que se realiza con extraordinaria frecuencia, podría tener la crítica de que altera durante mucho tiempo la dinámica intracraneal de LCR, lo que enmascarará posteriormente los resultados de los estudios que pudieran llevarse a cabo en este sentido.

Las pruebas diagnósticas a nuestro alcance han de realizarse con una secuencia lógica, que en nuestra experiencia ha sido TAC y últimamente RM, monitorización de la PIC y/o Test de Infusión.

Neuroimagen

En la TAC se valora el tamaño ventricular, mediante el Indice de Evans (relación entre distancia máxima de ambas astas frontales y el diámetro máximo del cráneo), presencia o ausencia de surcos corticales aumentados y la presencia o ausencia de edema transependimario. La presencia de surcos aumentados es índice de mal pronóstico quirúrgico, al significar atrofia cerebral primaria.

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Fig. 4.- TAC craneal donde se ha medido el índice de Evans

En el momento actual, sin embargo, la RM es la prueba de elección, sustituyendo ampliamente la información que aporta a la TAC. Es la única prueba que nos puede dar información de la situación del parénquima cerebral (grado de atrofia concomitante, afectación microvascular multiinfarto, etc.) en pacientes con HICA, en orden a valorar la reversibilidad de la demencia en un paciente determinado. Aparte de que es más sensible en la detección del edema periependimario. Pero hay que tener precaución en la valoración de la hiperintensidad periependimaria, ya que en cierto grado este signo puede presentarse en un gran número de pacientes, sin que sea patognomónico o específico de HICA. Aunque es más manifiesto en este tipo de pacientes que en los que presentan HIEV.

Con la RM se puede valorar además el flujo de LCR en el acueducto de Silvio (comunicación entre el III y IV ventrículos). La existencia de un signo de vacío a nivel del acueducto de Sylvio, ocasionado por un alto flujo de LCR, es más manifiesto y típico en pacientes con HICA que en los que padecen HIEV.

Test de Infusión

Se han propuesto múltiples tipos de tests por muy diversos autores. Todos ellos consisten fundamentalmente en la inyección continua o brusca de una determinada cantidad de volumen en el espacio subaracnoideo o ventricular. Dado que el mecanismo principal que ponemos en marcha, para compensar el aumento de volumen de LCR, es la capacidad amortiguadora del sistema, se puede decir que los tests de infusión nos dan información no sólo de la situación de compensación de la PIC (elastancia cerebral) en un determinado paciente, sino de su capacidad de reabsorción de LCR.

Algunos de estos tests son realmente complejos de realizar, pueden llevar a confusión o requieren invadir el espacio ventricular. Esto, de entrada, significa alterar la situación dinámica intracraneal antes de realizar el test, aparte de exponer al paciente a un cierto riesgo de infección.

Entre los tests de infusión rápida y que precisan una vía de entrada intraventricular destacan los propuestos por Marmarou et al. (1975). Y entre los tests de infusión continua a nivel lumbar, su pionero fue Katzman en 1970. Como regla, cualquier test es aceptable. Lo importante es conocerlo, adquirir experiencia y utilizar el mismo siempre en la valoración del paciente con hidrocefalia comunicante.

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Fig. 6.- Esquema de medida de la presión de LCR mediante punción lumbar

Nuestra propuesta, por lo sencilla, es llevar a cabo el test siguiendo la técnica de Nelson (1971), que mejora el test de Katzman, con infusión continua de 1’7 a 1’9 cc/min en el espacio subaracnoideo lumbar, durante 10 min. Se mide la PIC mediante la colocación de un captor de presión en el circuito cerrado desde la bomba de infusión al espacio subaracnoideo lumbar. Al finalizar los 10 minutos de infusión, se detiene la bomba y se continúa midiendo la presión de LCR en el espacio subaracnoideo lumbar durante 3 min. más. Nelson diferenciaba un comportamiento normal de uno patológico cuando la PIC basal aumentaba por encima de 2 mmHg./min., así como cuando no descendía a valores basales a los 3 min. de detener la infusión.

En nuestros pacientes de forma rutinaria se realiza dicho test y hemos podido diferenciar varios tipos de respuesta: 1.- Test Normal: La PIC sube a un ritmo inferior a 2 mmHg./min. por encima de la basal y desciende a valores normales a los 3 min. de detener la infusión. 2.- Test dudoso. 3.- Test patológico: Ritmo de ascenso de la PIC superior a 2 mmHg./min. y valores de PIC claramente por encima de la basal a los 3 min. de detener la infusión. 4.- Test muy patológico: Cuando hay que detener el test por superar la PIC los 50mmHg.

Estos diferentes grupos presentan un aumento lineal de la PIC progresivamente mayor. La respuesta clínica a la derivación ventrículo-peritoneal es claramente diferente en los pacientes con tests patológicos o muy patológicos, con un alto grado de reversibilidad de los síntomas (superior al 80%), frente a los que tenían tests normales o dudosos.

Monotorización de la PIC

Clásicamente se dice que este tipo de hidrocefalias tiene una presión intracraneal normal. Pero su monitorización contínua muestra todo lo contrario.

Se debe mantener la monitorización al menos 24h., con un registro durante el sueño. En primer lugar, porque probablemente el aumento de la pCO2 favorece la aparición de ondas patológicas y, en segundo lugar, porque se consigue un registro sin artefacto y su mejor discriminación.

El tipo de ondas patológicas más frecuentemente observadas son las ondas B de LUNDBERG y las ondas en rampa de BROCK. Su aparición está relacionada con una mayor probabilidad de respuesta positiva a la derivación de LCR.

Un dato a tener en cuenta, por aquellos equipos que decidan valorar a los pacientes preoperatoriamente mediante monitorización de la PIC, es la utilización de captores epidurales. Aunque son menos fiables que la monitorización intraventricular o intraparenquimatosa, presentan sin embargo dos hechos a su favor: el menor riesgo de infección, sobre todo en este tipo de pacientes, en que su nivel intelectual puede bajar la capacidad de colaboración del paciente; y evitar salidas de LCR, durante la implantación y posteriormente (mediante un efecto peritubo), que pueden dar cifras no reales de PIC o incluso valorar como normal una situación previa patológica.

En nuestro protocolo de estudio de estos pacientes se monitoriza la PIC epidural y se procesa la señal con un monitor de PIC de propio diseño. Tras la monitorización de la PIC, durante un mínimo de 24h., se realiza el test de infusión, utilizando el propio captor epidural y el monitor para el registro de la PIC.

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Fig. 6.- Registro obtenido durante la realización de un test de infusión patológico

Cuando se presentan curvas patológicas (Ondas B de LUNDBERG u ondas en rampa de BROCK) el porcentaje de reversibilidad de los síntomas supera el 90%.

Pero la monitorización de la PIC, disponiendo de un equipo que procese adecuadamente la señal, tiene también otras ventajas:

1.- El conocimiento de la PIC basal, mediante un histograma de frecuencias, permite asegurar si la hidrocefalia es realmente de presión normal, baja o, por el contrario, de presión alta. Necesario para una mejor adaptación del tipo de válvula del sistema de derivación ventrículo-peritoneal que se elija.

2.- Se pueden llevar a cabo estudios de elastancia cerebral, si se correlaciona la amplitud de la onda pulsátil cerebral (AmP) con la PIC media. Esta relación, mientras se mantenga una estabilidad hemodinámica (como es habitual en el paciente con este tipo de hidrocefalia), es similar a la correlación Elastancia Cerebral/PIC, y es una relación lineal. La obtención de dicha correlación, permite observar que, por ejemplo, en pacientes con test de infusión normales la relación AmP/PIC era plana o con test más patológicos, la correlación aumentaba su pendiente.

El análisis de la propia señal de la PIC, por tanto, podría ser suficiente e incluso mejor que los tests de infusión para estudiar la situación de elastancia cerebral, disminuyendo invasividad y probablemente errores de interpretación en un futuro próximo. Hay que pensar en la posibilidad de abrir paso a otro tipo de semiología (observación de las variaciones de la morfología de la onda pulsátil cerebral) que ayude a comprender la situación del manto cerebral y las capacidades de reversibilidad de los síntomas.

TRATAMIENTO QUIRURGICO

El tratamiento de elección, una vez diagnosticada correctamente una HICA, es el quirúrgico. Consiste en la colocación de una derivación ventrículo-peritoneal.

Hay que tener precaución en aceptar el concepto de hidrocefalia de presión normal dado a este síndrome. Esto lleva en ocasiones a interpretar que su tratamiento adecuado es con sistemas que drenen LCR a presiones más bajas.

La complicación más seria en estos pacientes sigue siendo el hematoma subdural, por exceso de funcionamiento de la derivación y el hecho de que estos pacientes, de edad avanzada por lo general, presentan un manto cerebral más rígido y con menores posibilidades de expansión tras la disminución de tamaño ventricular.

Por las razones referidas, es aconsejable que la presión de apertura de la válvula que se implante se elija tras el conocimiento de la PIC basal de cada paciente. Lo importante y probablemente dañino son las elevaciones episódicas de la PIC y no habría que descender la PIC a presiones mucho más bajas que las basales del paciente.

Otro punto controvertido es la utilización de sistemas antisifón en las derivaciones de LCR, para evitar un exceso de drenaje de LCR. Algunas veces los diseños más sencillos de válvulas son los más eficaces, por estar sometidos a menores posibilidades de fracaso en su funcionamiento a largo plazo.

Nuestra postura es, por lo general, seleccionar una derivación ventrículo-peritoneal no compleja, tipo PUDENZ, con presiones de apertura adaptadas a la PIC basal del paciente, más que implantar complicados y novedosos sistemas teóricamente perfectos.

Otra complicación importante y frecuente es la infección del implante. Esto ocurre con una frecuencia variable entre el 2-8% y no necesariamente es detectada en el inmediato postoperatorio, sino incluso meses después de la intervención. Puede dar un cuadro de meningitis franca, pero, más frecuentemente, se limita a la oclusión del extremo distal peritoneal. Esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de solventar estos problemas, dado que la reparación quirúrgica aislada de dicho extremo puede no solucionar el problema.

Dado que estos pacientes no tienen una situación previa de hipertensión intracraneal, en caso de sospecha de infección de la derivación es aconsejable retirar todo el sistema, tratar adecuadamente con antibióticos y reimplantar posteriormente uno totalmente nuevo, en otra localización diferente.

Desde el punto de vista pronóstico se pueden analizar los resultados quirúrgicos, intentando destacar aquellos factores predictivos que nos puedan ayudar a tomar la decisión correcta. En este sentido, con relación a la clínica, la reversibilidad de los síntomas puede oscilar entre el 60% de los casos cuando se presentaba la triada completa en personas de edad avanzada, hasta el 100% del síntoma de alteración de la marcha cuando se presenta como síntoma aislado en personas más jóvenes. Cuando existe una etiología conocida (HSA, HSD, meningitis o TCE) se obtienen buenos resultados prácticamente en el 100% de los casos. Sin embargo, cuando la HICA es idiopática, los buenos resultados se reducen al 50-60% de los casos. Cuando la TAC o la RM es positiva (aumento del tamaño de todos los ventrículos, ausencia de surcos y presencia o no de edema transependimario) el porcentaje de resultados excelentes es superior al 80%. La presencia de atrofia con surcos aumentados es índice de mal pronóstico. Por último los tests de infusión son clave para predecir los resultados, pues son, junto a la monitorización de la PIC, los que ponen de manifiesto una alteración de la dinámica intracraneal del LCR, que no existe en las HIEVs, y que sólo se restaura tras su derivación hacia otras zonas del organismo.

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Fig. 8.- TAC de control donde se observa el cateter de derivación dentro de los ventrículos

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Fig. 9.- RX de abdomen donde se observa el cateter distal de la válvula

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16 Comentarios

  1. Mi madre fue diagnósticada con una hidrocefalia comunicante, después de los 75 años, muy tarde nos llegó la información, de haber sido antes, hubieramos hecho más por ella. Es posible que publiquen con mayor posibilidad sobre esta enfermedad, para ayudar a los necesitados.

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  2. Mi hermano tiene hidrocefalia el tiene 22 años hace dos años le pusieron la válvula pero el desde q lo operaron nunca ha estado bien le da dolores de cabez vomitos Mareos Fuertes no puede ni caminar ha veces los médicos y tiene un edema a nivel de válvula deben operarlo de nuevo pero los médicos no quieren porq puede quedar en estado vegetal alguien me puede ayudar si es q le pasó lo mismo gracias

    Responder
  3. hola, mi nombre es hector tengo hidrocefalia comunicante, la verdad cuando nací los médicos dijeron que tenia liquido en la cabeza y que si no me operaba con el pasar del tiempo me iba a crecer demasiado la cabeza y posteriormente moriría, pero mi padres no dejaron que me operaran.
    hoy tengo 28 años y hace por hay unos 8 meses tengo molestias en mi cabeza
    algo de precion, dolor de cabeza muy leve y se siente muy fastidioso y desesperante…doctor que puedo hacer quiero que se me quiten estos síntomas ya en el nombre de Dios todo poderoso el que todo lo puede.

    espero que me colaboren con su respuesta gracias…….

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  4. YO TENGO MUCHO MIEDO PONERME VALVULA MI HIDROCEFALIA CREEN QUE ES CONGENITA NO COMUNICANTE, LO RARO ES QUE MI CABEZA NO CRECIO APARENTEMENTE NO SE ME NOTA SE DIERON CUENTA PORQUE EN EL 2008 COMENZARON MIS DOLORES DE CABEZA MUY FUERTE EN 2010 TUVE UN DERRAME GRACIAS A DIOS DURE SANGRANDO PORLA NARIZ COMO MEDIA HORA EN LA DUCHA. A LA FECHA SIGO TRABAJANDO COMO DIRECTORA PERO CONTINUAMENTE ME SIENTO TRISTE, ME GUSTA AYUDAR A LAS PERSONAS Y A PESAR DE TODO ME SIENTO BENDECIDA POR DIOS!!!

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  5. yusmely itriago pasiente de 51años con un tumor, y ahora presenta hidrocefalia,, medico tratante luis tracana hospital razetti,, edo anzoategui barcelona venezuela,, NECESITAMOS CONSEGUIR LAS VALVULAS DE DERIVACION VENTRICULO PERITONEAL DE PRESION ALTA,,, para drenar la hidrocefalia y posteriormente realizar la operacion del tumor,,,

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    • Les escribo para contarles mi experiencia personal. Estoy operada de una hidrocefalia de caracter congénito , por estenosis del Acueducto de Silvio. Me la diagnosticaron a los 5 meses. Estaba compensada, hasta que cumplí los 16 años. Unos meses antes de que me viniera la primera menstruación. El Doctor JLL me realizó las 5 operaciones quirúrgicas que fueron necesarias.
      Sufri todas las complicaciones posibles de esta enfermedad ( hematomas bilaterales DVA, obstrucción de la misma, infección cuando estaba en DVP, y pérdida del habla, del movimiento, del control de esfinteres, estaba en coma vegetativo, pero yo era cosciente de todo. De hecho, yo me daba cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor. Sufría el Sindrome del cautiverio). El habla y la capacidad de andar las recuperé de manera espontánea. Retomé los estudios, hice la carrera de Magisterio y actualmente trabajo como Educadora de Museo en el Parque de las Ciencias de Granada. Tengo un blog donde escribo mi experiencia, para que pueda leerlo quien lo necesite o esté pasando una situación similar.

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      • Me gustaria saber de ti Monica

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      • Hola, me gusta mucho tu comentario, es claro y lo podemos entender con facilidad. A mi hijo de 34 años, unos 5 años que le descubrieron hidrocefalia por estrechez del acueducto de silvio. Le operaron e instalaron derivación, lo que mejoró bastante físicamente y no tanto su carácter, yo le encuentro muy raro, sonríe poco, mucha frustración y un largo etc. Mejoran esos sintomas con más tiempo? te paso algo así? Gracias y que sigas muy bien.

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  6. A MI MAMA DE 84 AÑOS, CON DEMENCIA SENIL, LA AN DIAGNOSTICADO HIDROCEFALIA, EL DR SUGIERE OPERACION CON LA COLOCACION DE UNA VALVULA, POR SU EDAD NO SE SI ES LO MAS ADECUADO, POR Q ELLA ACTUALMENTE SE ESTA ALIMENTANDO POR UNA SONDA NASAL, PORQ SE DESNUTRIO, NO QUERIA COMER Y ESTA ACTUALMENTE USANDO PAÑALE S,, GRACIA POR LA RESPUESTA QUE ME PUDIERAN DAR YA QUE ELMEDICO O SUGIERE COMO PRIORITARIO. ROSSANA CARDENAS-

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  7. HOLA A MI MAMA DE 78 AÑOS LE COLOCARON UNA VALVULA PERITONEAL POR HIDROCEFALIA PRODUCIDA POR UN TUMOR COLOCADO EN EL CUARTO VENTRICULO. FUNCIONO MUY BIEN POR 3 ANOS Y MEDIO. PERO AHORA SE ENCUENTRA OTRA VEZ CON DEMENCIIA OCASIONAL Y CON INCONTINENCIA TAMBIEN OCASIONAL,SE PRESIENTE UNA OBSTRUCCION DE LA VALVUA .MI PREGUNTA ES CUAL ES EL PROCEDIMIENTO PARA DESTAPARLA SI ES ESO Y CUAL ES EL PRONOSTICO PARA ESTAS PERSONAS . MUCHAS GRACIAS POR SU RESPUESTA

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    • POR FAVOR es el mismo caso que tengo con mi mami luego de un accidente de tránsito salio del hospital con un diagnostico TCEM POTENCIAL MENTE GRAVE CON CONTUSION TEMPORAL IZQUIERDA MAS HEMORRAGIA SUBARACNOIDEA POST-TRAUMATICA EN REABSORCION. LUEGO DE 6 meses debido a esto le diagnosticron hidrocefalea fue operada y tiene una derivacion ventriculoperitoneal de LCR en ventriculo lateral derecho con valvula programable de hecho le fue bien por 11 meses en marcha control de esfinter aunque el habla no, sigue con lenguaje difasico debido al infarto cerebral y convulsión antes de la operación.
      actualmente nose lo que sucede despues de 11 meses de la operacion mi mami está retrocediendo en todo lo avanzado . Actualmente asiste a controles ambulatorios y nuestra higroms lminres bifontoparietales , QUE HAGO PORFAVOR DIGAME NOSE QUE ES LO Q LE ESPERA A MI MAMI. ELLA LLORA MUCHO GRACIAS. PIDO TAMBIEN SI HAY ALGUIEN Q SE ENCUENTRE EN ESTE MISMO CASO COMUNIQUESE PARA INTERCAMBIAR OPINIONES.

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      • hola etoy en la misma stuacion co m madre ella tiene 85 años y le hicieron la derivacion hace un mes mejoro un poco pero ahora vuelve a estar mal el habla confusa casi no puede tragar y decaida yo nl hayo q hacer

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  8. NECESITO UNA VALVULA SISTEMA DE DERIVACION VENTRICULAR PERITONAL, PRESION MEDIA O MEDIA BAJA PARA ADULTO… O DONDE PUEDO CONSEGUIRLO… MUCHAS GRACIAS..

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  9. buenas tardes soy enfermera y tengo dudas sobre un caso clinico que tengo que presentar sobre la hidrocefalia comunicante ya que la paciente presento antes de su ingreso perdida de liquido cefaloraquideo por fosas nasales pueden decirme a que se debe

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    • Estimado Salvador:

      Es muy frecuente lo que nosotros..los medicos, llamamos la disfuncion valvular,…eso puede generar dolor de cabeza, nauseas y otros sintomas…significa que la valvula no esta funcionando correctamente y no que no era la indicacion adecuada..te recomiendo que hagas la tomografia cerebral o resonancia magnetica…ya que es la mejor forma para diagnosticar lo que antes te dije y asi proceder a la resolucion

      atte daniel Sarmiento

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  10. Hace dos meses a mi me colocaron una valvula VP (Verticulo peritoneal) por como ellos dijeron una Hidrocefalia cronica de adulto. Mi salud por desgracia no se mejoro nada incluso estoy mucho peor de antes colocar ( SHUT) un Vetriculo peritoneal. Tengo constantemente dolor de cabeza, intento de vomito pero no hay vomito, alteraciones de corto paso y marcha dificultad, inconciencia urinaria etc. Pero peor es que tengo constante dolor de cvabeza cual dolor no tenia antes de colocar la valvula. Ademas tengo dolor en la tripa y en Higado. Medico Cuirojano me han mandado hacer un TAC pero no con un examen normal sin ninguna urgencia pienso para el(medico) no hay problema dando cuenta que no quiere reconocer posible error. Creo no se trataba apsulutamente de Hidrocefalia, se trataba de otra enfermedad pero hayque justificar. Si medico mio Cirojano no quiere debo pagar hospital privado para que encuntra cierto caso de problema asi no puedo mas soportar el dolor.

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