Cirugía de una malformación arteriovenosa


Casos clinicos-patologia vascular-arteriografia-pre-post-malformacion-arteriovenosa-frontal. Se realiza asímismo una arteriografía en la que se visualiza una MAV con nicho vascular de unos 3 cm. de diámetro. Se nutre de ramas de la arteria pericallosa y tiene una única vena de drenaje de gran tamaño, hacia el seno longitudinal superior.

Historia Clínica:
Mujer de 25 años que acude a urgencias tras presentar crisis convulsiva generalizada durante el sueño.
No refiere antecedentes de interés.
Recuperación posterior sin focalidad neurológica. Acude a urgencias.
Se realiza un TAC Craneal sin contraste en el que se observa una lesión frontal derecha parasagital, algo más hiperdensa que el parénquima adyacente. Con el contraste (imagen de la derecha), se observa un realce de la lesión con aspecto vascular compatible con malformación arteriovenosa (MAV) .
En la RM se observa un nido vascular que se nutre de ramas de la arteria pericallosa y con una gruesa vena de drenaje.
Se realiza asímismo una arteriografía en la que se visualiza una MAV con nicho vascular de unos 3 cm. de diámetro. Se nutre de ramas de la arteria pericallosa y tiene una única vena de drenaje de gran tamaño, hacia el seno longitudinal superior.

Plateamiento del problema:
No es aconsejable la embolización de esta MAV. El hecho de tener una única vena de drenaje aumenta el riesgo de complicaciones hemorrágicas.
La indicación de tratamiento mediante Radiocirugía está basada en su tamaño (≤3 cm.) y por la presentación clínica de una sola crisis comicial, sin signos de sangrado. Pero esto supone controles durante un periodo mínimo de 2 años, con un 20-30% de posibilidades de que no se cierre por completo la MAV.
Su localización y tamaño permiten el abordaje quirúrgico directo con resección completa de la MAV.
Por motivos personales y de trabajo, la paciente desea que su problema se solucione completamente en breve tiempo, por lo que se decide por la intervención quirúrgica.

Tratamiento:
Se realiza craneotomía centrada sobre la lesión, guiada con Neuronavegador.
Clipajes de las arterias nutricias y disección del nicho, que se reseca en bloque.
Sección, previo clipaje, de la vena de drenaje.
Cierre dural y reposición del hueso con microplacas de titanio.

Evolución:
La arteriografía de control muestra la desaparición completa de la malformación arteriovenosa
La paciente fue dada de alta a los 6 días, sin focalidad neurológica.
A las seis semanas se reincorpora a sus actividades laborales.

Conclusiones:

  • Las malformaciones arteriovenosas pueden ser tratadas mediante la combinación de embolización, radiocirugía y/o cirugía.
  • Depende del tamaño, localización, clínica y edad del paciente.
  • La cirugía es radical, resecando completamente la MAV. La Radiocirugía requiere un periodo superior a los 24 meses para conseguir cerrarla, en un alto porcentaje de casos. La embolización suele ser un tratamiento adyuvante a la cirugía o a la radiocirugía

Ver video descriptivo del caso clínico:

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