Cuando la espalda empieza a doler


Cuando la espalda empieza a doler

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Hablar de enfermedades o lesiones que afectan a la columna vertebral es una tarea difícil debido a que la columna vertebral es muy compleja. Basta con saber que consta de 33 vértebras (distribuidas en 7 vértebras cervicales; 12, dorsales; 5, lumbares, hueso sacro formado por 5 vértebras soldadas entre sí y cóccix, con dos vértebras también soldadas) y que constituye el eje vertical del cuerpo, el soporte central que mantiene la cabeza y el tronco rectos y erguidos.

La enfermedad degenerativa de la columna es una de las causas principales de discapacidad crónica en la población adulta. Para definirlas es necesario hacer referencia a síntomas variables, cuya severidad depende de cada paciente. De todas ellas, las más frecuentes son: La hernia discal, la estenosis espinal y la inestabilidad espinal.

La hernia de disco es una protusión que ocurre en el disco intervertebral localizado entre las vértebras de la columna vertebral y su origen puede estar en un traumatismo, pero también puede aparecer con el tiempo, induciendo dolor y compresión de los nervios. Se suele localizar en varias zonas a lo largo de la columna vertebral, pero las más comunes son la parte baja de la espalda. También en el cuello, la denominada hernia cervical.

El cuadro clínico característico consiste en episodios de lumbalgias, con frecuencia por culpa de algún tipo de esfuerzo. En cada nuevo episodio, el dolor tarda más días en ceder y se repiten los episodios con intervalos de tiempo más cortos.

El tratamiento inicial tiene como objetivo disminuir el dolor, evitar una mayor lesión nerviosa y, si es posible, permitir la curación por medios conservadores, sin intervención quirúrgica. Solamente se debe pensar en una cirugía, como primera medida, si el cuadro se acompaña de pérdida de fuerza.
Afortunadamente, hoy en día, el abordaje quirúrgico presenta resultados buenos o excelentes en el 90% de los casos, como sucede en los pacientes con hernia discal dorsal.

La estenosis espinal es un estrechamiento del espacio existente dentro de las vértebras por donde pasan los nervios hacia las piernas. En condiciones normales, el canal espinal tiene un diámetro de un centímetro.

En un momento determinado y debido a diferentes causas, esta zona que está en continuo movimiento puede empezar a estrecharse, comprimiendo todos los nervios que se dirigen hacia las extremidades inferiores.
Los pacientes que sufren esta patología suelen experimentar dolor en ambas piernas, incapacidad de moverse bien, pérdida de estabilidad, claudicación neurógena o enfermedad de los escaparates, similar al trastorno que se produce a nivel vascular. La persona afectada sólo puede caminar unos metros, hasta un momento determinando en el que le empiezan a molestar y a doler las piernas y dolor similar al ciático.

La inestabilidad espinal, se produce cuando la columna vertebral, que normalmente es estable, se ‘relaja’ de tal forma que se vuelve inestable. Esta es una de las formas más graves de la enfermedad degenerativa de la columna vertebral, porque puede provocar lesiones serias y, posiblemente. daños neurológicos. Cuando se produce por traumatismos o enfermedades sistémicas (no por “síndromes mecánicos del raquis”), puede requerir inmovilización transitoria y, en algunos casos, cirugía. Los casos de “inestabilidad” en los que existe compresión neurológica (especialmente, de la médula) o alto riesgo inminente de que así sea, tienen que ser operados para fijar la vértebra en su posición correcta, mediante una artrodesis.

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